Un teleférico como símbolo de paz

La nueva telecabina de LEITNER ropeways conecta la ciudad de Sarajevo con la montaña Trebević

El teleférico que va a Trebević, la montaña de Sarajevo, capital de Bosnia-Herzegovia, fue uno de los símbolos más famosos de los Juegos Olímpicos de 1984. La telecabina fue destruida durante la guerra civil en los años noventa. Ahora, más de un cuarto de siglo después, la nueva instalación de LEITNER ropeways está dando una nueva vida a la montaña. El proyecto tan deseado por el joven alcalde de Sarajevo, Abdulah Skaka, ha sido posible gracias al holandés Edmon Offermann, que después de haber hecho fortuna en los Estados Unidos ha querido dar a la ciudad donde nació su mujer la friolera de 3,5 millones de euros para reconstruir el teleférico.

Este pasado 6 de abril, Sarajevo celebraba el regreso de uno de sus principales símbolos. La inauguración del nuevo teleférico dejó atrás uno de los capítulos más oscuros de la ciudad y también revitalizó su montaña, todo ello gracias a la última tecnología de LEITNER ropeways. Para el pueblo de Sarajevo, la construcción del nuevo teleférico ha sido muy importante porque ha devuelto a la vida uno de los puntos de referencia de la ciudad destruidos en la guerra de Bosnia. Incluso algunos músicos han creado la canción "Trebević opet silazi u grad" (Trebević regresa a la ciudad) para dar la bienvenida a la nueva telecabina.

La antigua telecabina de Trebević se construyó en 1959 y llevaba a los pasajeros desde la que era una de las principales ciudades de Yugoslavia hasta la cima de la montaña en 12 minutos. La telecabina alcanzó fama mundial con los juegos olímpicos de invierno del 1984 gracias a su posición estratégica, cerca de la pista de bobsleigh, que garantizaba una vista increíble de las pistas. Entre 1992 y 1995, la telecabina sufrió graves daños y el área circundante se minó. Después del conflicto, se realizó un arduo proceso de limpieza y el área fue declarada libre de minas en 2010. Fue entonces cuando se empezaron los primeros proyectos para la reconstrucción del teleférico.

Tecnología de transporte por cable de última generación en una ubicación simbólica

Tecnología de transporte por cable de última generación en una ubicación simbólica

La nueva telecabina de 10 plazas está equipada con el sistema de accionamiento DirectDrive y lleva a los turistas y residentes, rápida y cómodamente, desde el centro de la capital de Bosnia a la cima de la montaña Trebević, a 1.160 metros. El nuevo sistema tiene una longitud inclinada de 2.158 metros y está equipado con 10 pilonas. A una velocidad de cinco metros por segundo, las 33 cabinas pueden transportar hasta 1.200 pasajeros por hora. El viaje desde la estación inferior Hrvatin, en el centro de la ciudad, hasta la estación superior Vidikovac dura siete minutos y quince segundos. Para recordar los días de gloria del teleférico, se presentarán cinco cabinas con los colores olímpicos: rojo, negro, verde, azul y amarillo.

Sueño de amor y señal de paz

Sueño de amor y señal de paz

Para el físico nuclear y empresario holandés, Edmond Offermann, Sarajevo siempre ha sido un lugar muy especial. El trotamundos, que ahora vive en los EE. UU., no sólo encontró en Sarajevo el amor de su vida, también físico nuclear, Maja Serdarević, sino que además guarda recuerdos muy especiales ligados al teleférico de Trebević. "Era el 1991 y parece que fue ayer. Todavía recuerdo mi primer viaje con la telecabina, me quedé fascinado de la montaña y de la hermosa vista de la ciudad", cuenta Offermann. Después de años de guerra, que supusieron una gran tensión para toda la familia Serdarević, Offermann, que había hecho fortuna en Wall Street, se fijó un objetivo: ayudar a reconstruir el teleférico destruido. Los primeros intentos se dieron en 2011 pero el proyecto pronto se detuvo y sólo con el nuevo alcalde de Sarajevo, Abdulah Skaka, las cosas empezaron a moverse en la dirección correcta. El nuevo proyecto, que comprende la construcción de la instalación y de un hotel en la estación superior, empezó a hacerse realidad y LEITNER ropeways ganó la licitación para la construcción de la telecabina. Un proyecto por un valor total de 9 millones de euros de los cuales 3,5 fueron donados por Offermann, una forma de contribuir a la realización de su sueño.

 

Y así, el 6 de abril, la pareja volvió a viajar con la telecabina y volvió a alcanzar la cima de la montaña Trebević, en el lugar que más marcó su amor. “Es un día histórico para Sarajevo, ya que no sólo marca el aniversario de la liberación de la ciudad de los nazis en la Segunda Guerra Mundial, sino también el día del renacimiento de un símbolo de paz. Un día de fuertes emociones para mí y mi esposa recordando nuestro primer viaje aquí, en la primavera de 1991, pero también recordando el miedo que sentimos por nuestros seres queridos durante el conflicto. Espero, de verdad, que este teleférico marque un renacimiento para la ciudad de Sarajevo".